Por: Elizabeth Borquez Carrillo
Huemac Sirahuen Bohon Armenta
Considerada en su tiempo como la empresa perfecta, dado los beneficios que en su tiempo le dio a los habitantes que comenzaron a llegar a lo que hoy son Los Mochis, el Ingenio Azucarero ha rendido frutos durante más de 100 años de existencia.
Huemac Sirahuen Bohon Armenta
Considerada en su tiempo como la empresa perfecta, dado los beneficios que en su tiempo le dio a los habitantes que comenzaron a llegar a lo que hoy son Los Mochis, el Ingenio Azucarero ha rendido frutos durante más de 100 años de existencia.
Durante
su alumbramiento esta ciudad nació, desarrollando al paso de los años una
historia diferente a la de cualquier lugar, con una indudable riqueza.
Aquí,
gracias a don Benjamin Franklin Johnson, fundador del ingenio, surgió una
empresa donde sus trabajadores llegaron a vivir a su alrededor. Así fue el
nacimiento del ingenio y por lo tanto, de Los Mochis.
De
este modo, aún fuera de nuestra ciudad es relacionado el ingenio con Los
Mochis, dentro de su historia como de su propia economía.
Poco
a poco esta fábrica fue rodeada de civilización, de construcciones que
atraerían a los turistas y que harían que se identificara aún más a la ciudad
con el Ingenio.
Sin
embargo, los últimos años ha venido aconteciendo un problema delicado en torno
a la tan famosa fábrica mochitense, pues a pesar de emplear la mano de obra de
centenares de personas, manifiesta que no cuenta con los recursos económicos
para cubrir la nómina de dichos trabajadores.
Problema
que ha venido agrandándose y propiciando manifestaciones de los afectados, los
obreros de la fábrica de Benjamin F. Johnson.
Más de una vez los trabajadores del Ingenio se han
visto ahorillados a bloquear la calle Gabriel Leyva en protesta por la falta de
pago al personal que laboraba en esta fábrica.
En sus manifestaciones piden al gobernador Mario
López Valdez que intervenga en el conflicto por que los obreros tienen hambre y
ya no les importaba que consecuencia tuviera este movimiento.
Dentro de las denuncias que hicieron en esta
manifestación, los trabajadores de la empresa del azúcar, han criticado el
actuar de sus líderes sindicales, a los cuales han calificado de insensibles
ante la problemática que viven día a día los cientos de familias que dependen de
los pagos y retroactivos atrasados por parte de los socios del ingenio.
En entrevistas realizadas, los trabajadores afirman
que el adeudo con cada uno de ellos es de alrededor de 50 mil pesos.
Además declaran que están nerviosos porque ven que
la fuente de su trabajo se está agotando, gente que desde hace años vive de
ahí, se está preguntando ahora qué pasará para darle de comer a su familia.
La
compañía azucarera de Los Mochis, o el ingenio como también se le conoce, tiene
para lo que vivimos aquí un valor histórico abnegable. Su historia es la
historia de nuestra ciudad.
Como
bien se mencionó antes, siempre que se piensa en Los Mochis y se pregunta sobre
tres lugares históricos de la ciudad, el Ingenio va a estar entre uno de ellos,
probablemente en primer lugar.
Sin
embargo, es triste ver como los trabajadores están padeciendo la economía, ya
de por sí mala, y sin culpa alguna, puesto que el trabajo de ellos ya está
hecho. Asimismo, pensar en que pudiera darse el caso de que esta huella
municipal que es la quema de caña y la caída de negritos ya no se vaya a
presentar.
Es
inadmisible como las autoridades les dan esperanzas de resolverles, de
depositarles dinero, pero siempre los dejan ahí, en las esperanzas, y es de
entenderse el desespero de estos padres de familia, hermanos, etc., que tienen
que buscar la manera de salir adelante.
Finalmente,
se agradece a los trabajadores y medios de comunicación que se tomaron el
tiempo de brindarnos la información pertinente en este delicado caso de la
ciudad.
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